septiembre 01, 2006

Psico-Horóscopo

por Nicole Ruiz

ARIES. Se encuentra en una situación de cuidado, no debe tomar riesgos ya que decisiones impulsivas lo perjudicarán. Debe mantener la objetividad y mirar los asuntos con perspectiva. Mantenga la prudencia para alcanzar la felicidad.
Psicólogos: Klein, Lacan, Fromm, Maslow, Winnicott.

TAURO. Se producirán cambios inminentes su vida. Se aproxima un nuevo ciclo con nuevas oportunidades y para lo cual ocurrirán grandes transformaciones.
Psicólogos: Freud, Bateson

GÉMINIS. Se encuentra en periodo de búsqueda de la verdad, en dicho camino recibirá la ayuda por parte de diferentes personas que actuarán como guías o maestros para usted. Este es el momento de tener en cuenta la sabiduría convencional y el apoyo de un experto.
Psicólogo: Erikson

CÁNCER. Necesitará confiar en sus fortalezas interiores para resolver sus problemas. Es el momento para que tenga fe en sí mismo. Actuar con tacto y diplomacia la hará triunfar.
Psicólogo: Perls

LEO. Necesita permanecer centrado y tomar el control de las situaciones. Con el fin de superar intereses en conflicto debe seguir adelante con determinación y un sentido objetivo del asunto.
Psicólogos: C. G. Jung, J. Piaget.

VIRGO. Se encuentra en la ultima etapa para alcanzar su objetivo. Todo es favorable y el éxito se encuentra a la mano. Ahora se siente realizado.
Psicólogo: Horney

LIBRA. Es el momento de hacer una pausa y revaluar sus actitudes, objetivos y prioridades. Es el periodo de prueba donde una lección debe ser aprendida. Está en una transición entre lo viejo y lo nuevo.
Psicólogo: Laing

ESCORPIÓN. Esta en capacidad de cooperar armoniosa y pacientemente con los demás. Esta en medio de una creación nueva, pero debe tener moderación y manejo con los excesos para así encontrar el éxito.
Psicólogo: Vygotsky

SAGITARIO. Es el momento de expresar sus instintos creativos en una acción productiva. Cualquier esfuerzo artístico prosperará. Debe incluir a los demás en este proceso para evitar la obstrucción del desarrollo.
Psicólogo: Chomsky

CAPRICORNIO. Es el momento en que debes confiar en tu intuición y en tu sabiduría interior. En su camino encontrará lo deseado. Tome en cuenta la ayuda ofrecida que será vital para lograr el éxito.
Psicólogos: Watson, Rogers, Bandura

ACUARIO: Se anuncia un cambio dramático de lo cual se desprende un nuevo comienzo. Donde deja atrás falsas estructuras de la vida para alcanzar el entendimiento.
Psicólogo: K. Wilber.

PISCIS: Se encuentra en un ciclo nuevo que ofrece oportunidades para mejorar la vida. Puede necesitar tomar una decisión importante que influenciará los eventos de su vida.
Psicólogo: B. Skinner.

Hanging Around

por Bruno Grossi

Quedar borracho, jotearme a mi ahijada (la Cata), cachar que mi mejor amiga (la Sole) se puso celosa, tomarme lo que yo creía era un éxtasis. Dejé botaos a mis amigos (el Pelao y el Pito), y me subí a un auto que conducía un profe de la escuela acompañado, nada más ni nada menos, que por mi ahijada. Mm mmm, sí, así ocurrió exactamente... aunque después de todo lo que me ha pasado, ya dudo hasta de mí mismo.

Peinando –literalmente– la muñeca me encuentro hoy encerrado en un lugar que parece que no conozco, o quizás estuve en alguna vida pasada aquí, o quién sabe... No sé ni para qué escribo esto. A lo mejor porque en esta pieza sólo hay papel y lápiz... a lo mejor, a lo mejor... qué dolor de cabeza.

Hasta la memoria de los recuerdos de hace una semana es increíblemente mejor de lo que era hasta antes de la fiesta, pero parece que me dio la enfermedad de “memento”, porque no tengo ni la menor intuición de cuando me trajeron para acá, ni sé donde me encuentro espacialmente.

La película se torna difusa desde que me subo al auto del profe [cuya identidad no podré revelar por ahora; sólo puedo decir que es joven (pa’ que se hagan una idea)]. Apenas me subí, me sentía muy mareado. La vista era borrosa, y en mi cabeza había hormigas... así como cuando se duerme el pie y después vienen esas agujas torturizantes: esa misma era la sensación, pero en la zambeca –dijo el huaso. Estaba muy cansado, los ojos se me cerraban, ni siquiera podía hablar. Entre cabeceos, antes de dormirme por completo, alcanzo a escuchar la voz enojada del profe que algo le dice a la Cata. No recuerdo qué le decía, pero por el tono no me gustó.

Luego, cuando volví a abrir los ojos, me encontré en un lugar desconocido. Estaba acostado boca arriba, en una pieza sin ventanas de, más o menos – cálculo yo-, unos ¿7 x 5 metros? El lugar estaba excesivamente iluminado con unos tubos que irradiaban una luz que me deshacía las retinas. No hacía ni frío, ni calor. Y lo único que había en esa pieza aparte de mí, era el colchón donde me habían dejado durmiendo.

No alcancé a investigar mucho las paredes cuando de pronto alguien abrió una puerta que se mimetizaba perfectamente con la pieza. Era de esas que son controladas electrónicamente, y que se deslizan como los portones eléctricos... Era el profe con la Cata. Entran e inmediatamente se cierra la puerta controlada por una especie de control remoto diminuto que tiene el profe en la mano. Me abalanzo sobre él para quitarle el control y escapar, pero no lo logré y me calmaron, diciéndome que me iban a explicar lo que sucedía.

No lo podía creer, cuando me dicen: “Bruno eres parte de un experimento que revolucionará la psicología mundial. La pastilla que tomaste fue hecha para el inicio del proceso para despertar tu mente”. ¿Qué?, ¿Cómo?, ¿Cuándo?, ¿Por qué?, ¿Qué hice yo para ser parte de esto? ¡Están locos! Fue lo primero que se me vino a la cabeza. Estaba anonadado. Mientras el profe balbuceaba algo así como que no me preocupara, porque, en teoría, no tenía efectos secundarios. En eso estaba cuando de golpe interrumpí y pregunté que cómo pretendía que mi familia no me buscara. Que seguro ya habían ido a los pacos a dejar constancia por mi ausencia. Pero no era así, estaba equivocado, pues el plan era mucho mejor elaborado de lo que yo pensaba, habían preparado cada detalle. Pues, en su laboratorio, me explicaba, habían creado una réplica de mi persona... Increíble ¿no? Estaba espantado, al borde del colapso, escuchaba pensando en si a lo mejor estaba soñando lo que estaba viviendo.

Antes de inyectarme un calmante para dormirme, me dijeron que se había cumplido ya la primera de las etapas del proceso, la que consistía en una serie de cambios cerebrales que ya me explicarían más adelante. Estos “cambios evolutivos” (como les llamaban ellos) se habrían llevado a cabo, supuestamente, en la semana que pasé durmiendo con el festín de psicotrópicos que me habían suministrados para el inicio del proceso...

¿Qué será de mí? ¿Que hago aquí? La angustia de no saber, de desconocer que hago hoy, me paraliza... ¿Cuánto tiempo llevo en esta pieza? Desde hoy, al menos, podré empezar a tener la certeza de qué cosas vivo cada día, gracias a este bloc de notas y este lápiz.

Continuará...

agosto 01, 2006

Eskizorial

«No sabía entonces que volverse loco es una respuesta adecuada a la realidad» (Dick, 1981, p.12)

El primer lunes de vuelta de vacaciones EPUC parece estar completamente desierta. Barajo varias alternativas: (a) so pretexto de que la Bernardita prohibió las clases en el tercer módulo (L:3) todos se tomaron ese día libre; (b) los aburguesados profesores de la escuela no volvían de la playa; (c) los aburguesados estudiantes no volvían de la playa; o (d) todas las anteriores.

Coloma nos había dejado plantado frente a la N-treinta-y-pico. Y como sólo había ido a eso me puse a dar vueltas a ver si hallaba alguien tan desafortunado como yo. Me dirigí a CEPS headquarters y me encontré a Nicolás Didier haciendo amplio uso del lugar.

- ¿Qué onda con la cuestión de los estatutos? -le pregunté.

- Estoy haciéndole unas modificaciones.

Cuento corto: la constitución del CEPS se puso vieja y ahora hay que actualizarla conforme al posmodernismo, el constructivismo, y el DSM V (de próxima aparición).

- De los estatutos anteriores -me confesó Didier- no queda nada. Se perdió todo cuando se echó a perder el disco duro. Sólo sobrevivió una copia virtual y la tengo YO -me dijo mientras se ufanaba con un pendrive en la mano.

Noté inmediatamente que había gato encerrado. Thorndike hubiera querido compartir mi descubrimiento. Si sólo había una copia y estaba en manos de una sola persona nos quedaban tres opciones: (1) quedarnos sin estatutos, (2) permitirle al susodicho modificar los estatutos a su antojo, o (3) matar a la Bernardita y armar un motín en la Escuela. [Aquellos interesados en esta última alternativa, diríjanse a la página CEPS y voten en el foro].

- Antes que se borrara todo -me comentó Nico- se hizo un cambio en los estatutos. Pero no lo grabamos y se perdió... no está en el documento pero me acuerdo que hicimos un cambio.

Utilizando un amague que me enseñó el mago Olli (el día que vino y dejó una naipe pegado en el techo de la cafeta) conseguí sacar el archivo del pendrive.

¿Cuál sería ese misterioso cambio que se perdió para siempre? Una vez en la seguridad de mi hogar me dispuse a revisar el PDF.

Transcribo textualmente el hallazgo más interesante [a mi parecer]:

»ARTÍCULO 70b: En caso de no realizarse el rito PSYKHUS (o su equivalente) y dado el caracter institucional de éste, el cuerpo de estudiantes tiene la facultad de destituir la directiva del CEPS y llamar a nuevas elecciones.

De pronto todo me hizo sentido: las emergentes atribuciones de Didier en el CEPS, los cuchicheos entre los delegados de 3º y el Presidente de CEPS (de 3º también), las ansias de poder, las caras de tristeza de los Novatos... Todo era una y la misma cosa: mantener el statu quo.

Pero, ¿era posible que las cosas quedaran así? ¿Podía permitir que la corrupción se desplegara ante mis ojos con total impunidad? Pensé en la polera del Che Guevara que usaba Felipe en 1º. Pensé en los cientos de Novatos que se quedarían sin la magia del Psykhus. Pensé... pensé en que la plata de "El Esquizoide" salía de CEPS y... hasta ahí no más llegaron mis pensamientos. ¡Claro que podía quedarme de brazos cruzados! Porque yo también soy un posmoderno y no creo en la política, ni en los grandes metarrelatos.

Respiré hondo y me tranquilicé. Me tranquilicé de que nadie en esta Escuela se enteraría de estas cosas y todo seguiría tan feliz como antes... Porque somos posmodernos, porque la política no nos va ni nos viene, y porque los Novatos nunca van a alegar de que no tuvieron Psykhus. Total en esta Escuela es mal visto alegar: es cosa de ver la cara de los niños vestidos de naranjo cuando alguien sugiere una reforma.

Y así se nos va la vida, ¿no?

Bienvenido estudiante de Psicología a nuestro "El Esquizoide" de agosto...

Porque Cornejo cambió… ¡tú también puedes!

¿Reforma?

Cuenta la leyenda que desde el mundo es mundo, y a la escuela ingresaba como estudiante el señor Coloma-análisis, los psicólogos no han sido muy adeptos a participar en la contingencia política. Si lo hacen es a un nivel tan encubierto como la admiración que siente Cornejo por Wilhelm Reich.

La mente medio desquiciada de alguien que no tenía nada mejor que hacer en sus vacaciones (más que atravesar el camino del héroe y cambiar la historia) se le ocurrió hacer una reforma a los estatutos. A ver si en una de esas, la gente se animaba a participar y cambiar el mundo.

Para dar una respuesta definitiva (al más puro estilo de “¿Quién merece ser millonario?”) se me ocurrió que podía revisar nuestra propia Biblia política (los estatutos del CEPS). Mi idea: corregir lo que nos faltó por hacer durante las movilizaciones de los secundarios. Así es, nos estaban fallando “los estatutos”: el documento que nos dice cómo funcionar y con qué atribuciones contamos para representarnos.

«¿Para que cambiar los estatutos del CEPS si son tan inofensivos?» Pensará la mente inquisidora del incrédulo psicólogo. La respuesta es simple: para que aquellos oscuros personajes que se instalan en esa oficina donde calentamos gratis tu almuerzo no sean ajenos a tu vida cotidiana. Para que los delegados no sólo se encarguen de organizar el carrete de fin de semestre. O que sólo se dediquen a luchar contra la administración del Campus en vistas de un sobrio asado de curso.

¿Entonces esa masa ingente de seres bizarros que se pasan tomando café en la oficina sirven para algo? No lo sé. Pero sí sentimos la tendencia magnánima de repartir el poder que se supone que tenemos para que la gente pueda reclamar. Reclamar si alguna directiva no lo hace bien, si no se mueve por sus intereses, si se pierden cosas que les fueron legadas por las directivas anteriores, etcétera.

¿En que consiste esta cosa de los estatutos al final? En que si aprueban la reforma tendrán modo de reclamar (si es bien fundamentado) si la directiva está incurriendo en malas prácticas. Además se adjudicará al consejo de delegados uno de los dos votos ante la FEUC (el ponderado). Habrá dinero destinado para cada curso. Si hay problemas importantes se TIENE que llamar a asamblea (y que nadie reclame que las decisiones se toman entre cuatro paredes).

Estimados conciudadanos: es tiempo de que le demos otra forma de funcionar a nuestros representantes. Y así como Cornejo regreso de USA como una estrella de rock ochentera, los montos pulsiones que cargan nuestras representaciones nos mueven hacia la reforma...

Nicolás Didier

Canal CEPS

Consejo

Un día como cualquier otro en San Joaquín, saliendo a las seis de clases en alguna de las miles de salas que empiezan con “N”. Todo estaba en su lugar hasta que un compañero me dice: “¡Compadre! ¿Unas chelas?” (o por lo menos eso fue lo que yo alcancé a escuchar). Y luego de imaginar el cuadro me di cuenta de que tenía otro compromiso previo del que me estaba escapando inconscientemente. - Tengo reunión de delegados viejo, ¿dejémoslo pa otro día?

Me fui apurado porque entre trabajos y flojeras varias se me había olvidado que tenía que llegar a la reunión ese día, ya me imaginaba como me iban a lesear cuando llegara. Y yo que estaba tan bien en mi campaña de dejar el café... Entro en la pieza y me encuentro con un círculo de unas 7 u 8 personas que discuten acaloradamente. Al notar mi presencia casi todos se quedaron callados, excepto una de ellas que insistía en seguir peleando. A mi derecha me reciben con un “¡Güena compadre!”, un abrazo y dos golpes en la espalda.

– Disculpen por llegar tarde.- Supe decir mientras me desabrigaba un poco.

– ¡Ah no! Es Im-Per-Do-Na-Ble –respondió una de ellas para hacerme sentir avergonzado (risa general).

Me senté donde pude encontrar un espacio, en este caso fui a dar al lado de mi compadre y de una de las chicas.

– ¿Cómo estay? –Me preguntó ella en voz baja, a lo que respondí con una sonrisa.

– Ok… –llamó la atención la coordinadora y prosiguió sólo cuando vio que todos estábamos atentos.- Estábamos hablando de lo que se va a hacer respecto a la propuesta del CEPS de la reunión…

No alcanzó a terminar la frase cuando salieron muchas voces a colación.

– Y yo iba diciendo que los de quinto no tenemos mucho tiempo libre, así que dudo que participen mucho.

– Sí, pero igual no pierdes nada con invitarlos.

– Es verdad… –apoyamos varios asintiendo con la cabeza.

– Los novatos no tienen dramas, pero ya los más viejos nos empezamos a separar po.

– Yapo, movámosla que tengo que estudiar cognitiva…

– ¡Oigan yapo que esta güeá no es carrete!

– Yo creo que tenemos que preguntarle bien a todos nuestros compañeros antes de tirarnos.

– El problema es que estamos contra el tiempo po.

– Sipo, y los de segundo nos vemos repoco, preguntarle a todos es un cacho.

– Es que igual la propuesta está como mal formulada.

Ya con este último comentario me di cuenta que el tema daba para largo y sin pensarlo dos veces pregunté: “¿Nadie quiere un café?” A estas alturas del partido sin un poco de cafeína no llegamos ni a la esquina…

Saúl Zúñiga

The Chimney Sweeping

Exámenes e Histeria Conversiva
(Cuando “si la violación es inminente, relájate y disfruta” no funciona)

Debo confesar que, en mi encantadora y neurótica existencia, la histeria me ha sido en ocasiones de gran ayuda. Es que no hay quien se resista a una histérica que sepa usar sus atributos. Y con nadie, quiero decir nadie. Jamás he pagado tarifa completa en el transporte público: basta con saludar coquetamente y, si las cosas se ponen difíciles, cerrar discretamente un ojo mientras se paga rozando levemente la mano de la víctima. Nunca falla. Lo mismo pasa en las calles: a pesar de manejar como los mil demonios, no ha habido mortal que tenga el corazón de sacarle un parte a someone such lovely as me.

Y, sin embargo, aunque considero que una histeria controlada y fascinante puede ser beneficiosa para la salud –y sin duda también para la vida social–, me ha jugado malas pasadas. Sin ir más lejos, hace un par de semanas, un examen oral –no diré el ramo, pero sólo recordad mi debilidad por aquellos encantadores poseedores del saber, es decir, psicoanalistas– provocó en mí un nuevo ataque histérico. Es cierto, nada tuvo que ver con las parálisis de antaño, no empecé a hablar en ruso, cantonés o mongol –aunque quizás, para el nivel de burradas que dije, hubiese sido mejor–, tampoco me trasladé a tiempo pasado ni, muy a mi pesar, le coqueteé a you know who. Pero juro por Freud que el día anterior amanecí con un nudo en la garganta, que ese mismo día el nudo había crecido, que una vez dando el examen no sólo el nudo entrecortaba mi respiración, sino que también me dificultaba el habla y que, al terminar, el nudo desapareció y no volvió más.

Algún bienintencionado conductista me podría decir que sólo eran “nervios pre-examen-oral-de-un-ramo-fascinante” y que en sólo 2 sesiones me solucionaría el problema (“¡llame ya y le incluiremos además la cura de su fobia a los payasos charlatanes, completamente gratis!”). No obstante, si bien algo de nervios hay, la represión fue la culpable de todo. Podría explicarse desde el Edipo, ya que you know who tiene un gran no sé qué mezclado con un profundo aire paternal –he looks so much like Mr. O.–. O podría ser también la pulsión de muerte que mete su cuchara en los momentos menos apropiados. O quizás una manifestación inversa de narcisismo. O tal vez la transferencia...

Shit! Siento subir por mis brazos las cosquillitas de la parálisis. Maybe I said too much. Maybe I just need my favorite psychoanalyst. Where are you?

Iré

Voy a tomar un infierno con forma de beso, en una noche
de leche, blanca y refractante,

pálida aún, helada cuando su génesis
el atravesar invisible
Voy a caer por una ventana,   

de un sexto piso para que me asalte el desconcierto,
de vivir antes de la vida, y morir, la palabra (estigma del cuerpo)
que unTauro me conjuró hace dos lunas
En el barro.

Voy hacer y cantar silencios de papel,

en EL aire sin dolor, como una muñeca de oroplasto.

Me voy a bajar de la nube, cuando la lluvia me caiga en la boca, y el cielo ES gris
Me voy a secar en una esquina como un anonimato, caeré la luz antes de tiempo,
rezaré mi plegaria; dagas en el corazón del todo poderoso.
Me voy
Hacer un buen calco de los colores y secretos de mi aislamiento
Me voy...

Iré

146 palabras
por José Ignacio Contreras

The APA Code

Hay una técnica muy especial para decir cosas sin sentido y que parezcan confiables. Les presento a las estimadísimas citas APA (Fernández, 1999). Es simple y sencillo. En nuestra vida académica, infinitas veces realizamos trabajos y tenemos información que no sabemos de donde la sacamos, ni quién es el autor original (alumno, 2006, comunicación personal). En medio de la desesperación y con la grata compañía de simpáticas horas de insomnio, coloridas tazas de café y uno que otro cigarro, recurrimos a un recurso usado desde tiempos inmemoriales: la charlatanería (Aristóteles, muchos años antes de Cristo, comunicación personal). Es cierto, pues como dijo el filósofo ruso Volkov (1865), “todo está en convencer al lector del trabajo, que es verdadero lo que decimos” (p. 788). También lo dijo Gudmunsdottir (1253), en su conocido tratado de lógica: “el hombre es un ser que convence a través de la palabra” (p. xxi)

Hay otras técnicas que son utilizadas por ciertos alumnos (no soy de ese tipo, pero lo he escuchado). Consiste en arrendar libros compilatorios y resumidos de psicología, que son generalmente escritos por autores estadounidenses y que incluyen las citas APA como criterio de redacción de su obra (Rodríguez, 1992). ¿Qué hacer entonces? Tomemos como ejemplo al clásico Papalia (1991; 1992; 1993; 1994; 1995; 1996; 1997). Imaginemos que en él dijera: “Vigotsky explica la Zona de Desarrollo Próximo como la distancia entre el desarrollo actual... etc. (Vigotsky, año X)”. Nosotros podemos poner: “Según lo explicitado por Vigotsky (X) la Zona de Desarrollo Próximo es… etc.” y nadie se percataría.

Por mucho que odiemos a las famosas citas APA, podemos darle vuelta la mano y reírnos de ella en la cara (APA, 2006).

por Dan Braun (Alumno Pensando Anomalías)

Bienvenido a Psicología: Elige tu mentira

Compañeros: dudas, incertidumbres y lagos nocturnos viajan de arriba abajo por el cosmos y el mundo de la vida. Siempre cercano a los contornos de las teorías y modelos aparecen algunas dudas. El problema de la certeza, de la certidumbre, del saber, ha sido problema para toda disciplina concebida por el hombre, las ciencias, las humanidades, ha sido y es problema para la física o la biología. Lo fue para la física en tiempos mozos, en que se desvelaban genios frente a ecuaciones, que no lograban explicar lo que veían frente a un experimento. La física cuántica deriva en el uso del método probabilístico, la partícula escapa al hombre que redacta el principio de Incertidumbre. “La realidad como programa”, “la física es metafísica”, declaradas por el físico más famoso: Einstein. En esas preguntas se movía aquella disciplina sobre la que se inspiraban otras, como la psicología en su momento, antes de los tiempos erráticos de la gestación de la física cuántica. No muy distintas cosas ocurren en psicología, ni en otras disciplinas, no ya respondidas son hoy esas preguntas. Se abre moza la incertidumbre del primer psicólogo frente a su paciente, en su primer día. Trata de articular cosas con las teorías y modelos que trae de la universidad. Frente, tiene el inmenso mar que son los ojos.

Teorías no comprobadas racionalmente, algunas no comprobables de hecho (crítica de Popper al psicoanálisis), teorías que no pueden ser seguras, por naturaleza.

Estudios probabilísticos, epidemiológicos, etnográficos, teóricos. Incertidumbre de clasificaciones, etiquetar al paciente. Según dirá el doctor Caponni (2003), el diagnóstico no será ni objetivo ni subjetivo, sino ético. Una elección completamente libre. Se dice que las teorías jamás han querido presentarse a ellas mismas como certeras, pero a mí me parece que a veces nos movemos con una confianza que se deja llevar sin cuestionamientos y que fácilmente olvida algunas consideraciones. Quizás no apurarse tanto, dejar que la duda reverbere un momento más. Sobretodo en nuestra disciplina, y como en otras más, el conocimiento se dirige ahora hacia la funcionalidad, lo práctico, no ya buscando un conocer, o una mejor certeza, un conocer mejor. Se habla de una época de falta de certezas, se habla de los posmodernos que quieren tirar las teorías a la basura; se habla de consideraciones culturales, se habla de clasificaciones que encajonan, de tratamientos que deshumanizan. Conocer es limitar, parcializar; definir es enmarcar; conocer es desconocer. La precisión es un consenso, entre dos números siempre hay otro; la lógica es una tautología, las matemáticas una estructura vacía. Las teorías y conceptos son históricos, pasarán con el tiempo; un día nació el oxígeno, otro día nació el hombre según el hombre, y otro día un físico publicó un libro describiendo los primeros minutos del universo.

Mientras, Don Juan habla de ver. El misterio permanece en silencio. Frente al Kosmos, el orden universal, preferible el Tao, oscuro, caótico, silencioso, en movimiento.

Hagamos aquí un espacio para las preguntas, dejemos las preguntas abiertas.

por Nicolás Amaro

Qué nos quire decir Juancri

Hoy salí de la universidad con unas torrentosas ganas de escribir. Me han habían dado la importante noticia de la muerte de Juan Cristóbal.

Quedé confundido los primeros segundos y no logré razonar muy bien sino hasta un rato después. Y resulta que creo importante que nos detengamos un momento como escuela. Por Juan Cristóbal y por nuestra comunidad. Se hace necesaria una reflexión.

Conversando por ahí, me doy cuenta de que pocos conocíamos a Juan Cristóbal. Pocos habíamos hablado con él, y pocos compartimos su existir. Y el sentimiento de vacío es obvio: ¿Cómo fue posible que dejásemos escapar todos esos pequeños momentos en que pudimos haber compartido caminos? ¿Cómo fue posible que pasara entre 150 estudiantes de psicología como simple la arena entre las manos?

¿Qué nos desea decir Juan Cristóbal? He querido quedarme con un solo mensaje, de entre los miles posibles: Detenerse en cada cruce con el otro, saludarlo, sonreírle, comunicar la vida, transmitir color. No vaya a ser que la vida se nos escape mientras intentamos guardarla para nosotros mismos. No vaya a ser que se nos escape lo importante por atender un día a día vacío.

¡Qué importante es saber aprovechar el tiempo regalándonos a los demás!

Todos los días, en lo cotidiano, en los cruces de todos los pasillos. Y no porque estemos previniendo suicidios, sino porque en el Tú se aloja un misterio vital, uno del que nace lo que somos, uno con el cual –como psicólogos– no podemos dejar de maravillarnos.

La co-lumna

>Hoy: Vida PUC

Las 2 [y ½] B de los OFG

Bueno, bueno... me aprovecho ahora del optimismo y los aires nuevos que brindan las vacaciones, conjugado con la reciente toma de ramos, para hablarles desde esta tribuna, acerca de lo bueno, bonito y barato de los OFG.

Dejemos –eso sí– a un lado, por esta vez, el inconveniente de que todos los electivos estén condensados por malla, en los dos primeros años de nuestra carrera (o para ser mas precisa: en el segundo). También omitamos, solamente por la ocasión en curso, la lata de juntarse en horarios-poco-convenientes con completos-desconocidos que suscitan estos ramos, en sus innumerables talleres (sí señor lector, al parecer no soy una extravertida).

Nada de eso tendremos ahora en mente. Tampoco la pérdida de tiempo inicial, intentando encontrar la bendita sala en que se imparte el curso: la Q 48. No, no, no. Eso tampoco. Ahora vamos a pensar en esos lindos ramos, que no ameritan tan frecuentemente la visita a la fotocopiadora y el desembolso de una suma de dinero, a cambio de nuestro tiempo libre. Porque al contrario de lo que ocurre por estos lares, generalmente esos cursos no tienen religiosamente presupuestadas las lecturas semanales (excepto para aquellos poco ingeniosos –como yo– que se les ocurre tomar ramos en Historia). Menos lecturas, he ahí lo bueno.

Vamos a lo bonito. ¿No es bonito que de vez en cuando –y sólo de vez en cuando– no se escuche hablar del falo, la integración, los abundantes “depende” o del-mismo-asunto-desde-todas-las-perspectivas-posibles? (sí, porque todas son válidas).

¿Y lo barato? Bueno, de barato no tienen nada. Porque aunque usted esté en su segundo año, con dos cursos de “psicología” y 3 electivos de estética, seguirá pagando el exiguo arancel de su carrera de origen.

Por ello, si usted quiere revelarse contra el sistema y recuperar el excedente de sus sencillas clases profesor-pizarrón, tome electivos de medicina.

¿No quiere? Bueno, por eso mismo usted estudia psicología: no desea revelarse contra el sistema, usted quiere… comprenderlo. Y ya está cansado de repetírselo a sus familiares: usted no quería sólo células [usted era aún más ambicioso], usted quería a la persona completa… discurso incluido.

Un café Universitario: entrevista a Carlos Cornejo

por Pablo Torrees

– ¿Cómo era Carlos Cornejo en el colegio?

– Buen alumno en notas, no tan bueno en “conducta”. Tuve varias veces problemas por conducta, pero como tenía buenas notas no era un gran problema, gozaba de algunas licencias por parte de los profesores. Yo creo que los problemas de conducta se debían a que me aburría en el colegio; me sobraba el tiempo y las ganas entonces hacía travesuras con las que me gané unas buenas hojas de anotaciones en el libro de clases. En el peor año, fui catalogado como “líder negativo” por los curas del colegio.

Ficha técnica
Nombre:Carlos Cornejo Alarcón
Edad:35 años
Colegio:Liceo Salesiano Manuel Arriarán Barros (Gran Avenida)
Hijos:No
Comida favorita:Pastel de choclo
Placer culpable:De vez en cuando, me fumo un puro
Película favorita:Aguirre, la ira de Dios (1970)
Novela favorita:La divina comedia
Mujer perfecta:Hanna Arendt
Hobbie:Nadar
Ph.D:Psicología, Universidad de Colonia, Alemania.

– Alguna anécdota escolar que contar...

– Varias, pero creo que no pueden ser contadas. A ver…el día de mi santo en 2° Medio algunos de mis compañeros comenzaron a perseguirme para celebrarme con lo que se llamaba en ese entonces “la peladilla”, modo como se decía el que te sacaran la ropa… en mi desesperación, salí corriendo y fui a dar al templo contiguo del colegio llegando a la parte posterior del altar donde fui sorprendido por uno de los curas. Me preguntó: “¿Qué está haciendo aquí, Cornejo?”. En mi desespero comprendí que debía dar una respuesta rotunda y contundente a la cual acudió un: “Vengo para ser acólito”… 30 minutos después me encontraba con sotana ante todo el colegio, incluyendo a los mismos que me estaban persiguiendo, ayudando en una misa.

– Y la familia… ¿cuántos hermanos?

– En total somos 5 hermanos, yo soy el tercero.

– ¿Y cómo le decían en la casa ?

– Charlie. Porque mi papá se llama Carlos y mi mamá comprendió rápidamente que no podía haber dos personas con el mismo nombre en la familia. Hasta el día de hoy mi madre me dice así.

– ¿Mantiene amistades de cuando chico?

– Sí, del colegio. Dos amigos: uno que conocí en primero básico y otro en quinto básico. Nos seguimos juntando hoy al menos cada dos meses con familias incluidas. Son las mejores amistades. Uno cambia mucho y estos amigos son un ancla que te mantiene conectado con lo que fuiste. Son de las pocas personas con las que se puede ser sincero y está bien. Personas con las que hay confianza plena.

– ¿Cómo le iba con las mujeres en la media y en la universidad? ¿Es cierto el mito de que fue pareja con la Marcela Vacarezza?

– Siempre me fue regular, ni muy bien, ni muy mal. Pocas conquistas, supongo que por que siempre he sido una persona tímida. En cuanto a lo de la Marcela; éramos amigos, parte de un grupito, compañeros de promoción. Esto fue en los primeros años de la universidad, después ella comenzó a interesarse por cosas lejanas a la psicología, lo que nos distanció.

– ¿Entonces desmiente el mito?

– Sí. Lo desmiento.

– Tengo entendido que Ud. fue parte del CEPS cuando universitario… ¿Qué cargo tenía?

– Sí. En la época en que no se llamaba CEPS sino Centro de Alumnos. Fue en el año '89 cuando el presidente era Eduardo Barros, profesor actual EPUC. En aquella época éramos bastante amigos. Mi puesto era ser vocal de cultura. En ese entonces sacamos junto a Iván Armijo un pasquín que se llamaba “El Psicocrático”, además nos preocupamos de traer a la escuela un par de charlas en las cuales los invitados fueron Marco Antonio de la Parra, una; la otra con el entonces no tan famoso Gastón Soublette quien dio algunas charlas de psicología del cine.

– ¿Cómo llega Carlos Cornejo a ser docente EPUC?

– Luego de titularme de Psicólogo Clínico estuve trabajando un tiempo en clínica y también en psicología laboral, pero sobre todo estuve trabajando junto a Franco Simonetti como ayudante en una de sus investigaciones. Después de esto me fui de Chile al doctorado. Cinco años después, cuando estaba terminando mi doctorado, le escribí a algunas universidades, entre otras a la escuela, encabezada en aquel entonces por Ricardo Rosas, presentando mi intención de volver a Chile y trabajar como académico. Habían pasado 5 siendo extranjero y quería dejar de serlo. Quise volver a la patria, lugar donde poder sentirme realmente perteneciente. Bueno entonces el año 2000 fui aceptado como académico de la escuela.

– Entonces ¿a qué edad comenzó a hacer clases en la UC?

– Con 29 años me doctoré y comencé a hacer profesor auxiliar EPUC.

– ¿Qué es lo que más le ha gustado de ser académico aquí y qué es lo que menos?

– Lo que más... ehh... yo creo que la libertad que existe en la escuela de investigar en los temas y teorías que a ti mejor te parezcan.

Lo que menos… es algo endémico de la educación chilena, no exclusivo UC: Es lo que yo llamo “el importismo” entendido como la importación a-crítica de teorías y modelos desarrollados en otras partes, particularmente en el hemisferio norte. Aunque considero fundamental conocerlos, no me gusta la naturaleza a-crítica de esa apropiación, que hace que muchos modelos deficientes gocen de aceptación. Creo que estas importaciones no sirven si no se adaptan a las condiciones y características antropológicas e idiosincrásicas. El culto a ciertas teorías y a sus profetas o importadores nacionales es ciertamente un hábito nefasto si queremos generar emancipación del pensamiento.

– Encuentra que el o la estudiante promedio EPUC es abispado(a)?

– Hay de todo, pero en general el nivel es muy bueno, aunque creo que no dan todo lo que podrían dar, creo que por la cultura tácita en la que vivimos. Según esa cultura, el estudiante de psicología vitrinea teorías durante los primeros años. Por ahí por tercero, pareciera que los alumnos eligen una teoría. Desde ahí, suspenden el juicio crítico y se dedican a repetirla.

– ¿Cuáles son sus colegas yuntas?

– Hay varios, pero por decirte algunos: Ricardo Rosas, Francisco Ceric, Franco Simonetti, Roberto Aristegui, Alejandro Reinoso, entre otros. Es según áreas de interés, y como mis intereses son variados, según el juego que juegue me siento cerca de distintas personas. Son colegas pero también los considero amigos.

– Al parecer le tocó sabático, ¿a qué se debió el viaje, para dónde fue, a qué fue? ...dicen que anduvo surfeando.

Estuve en California, San Diego y terminé las últimas semanas en París, en una conferencia. Básicamente fui a escribir y analizar datos con el profesor Rafael Núñez de la Universidad de California. También aproveché e hice un curso de surf. Pensé que si uno no hace surf en California es muy difícil que aprenda en otro lugar. E hice un poco. Es difícil. Es fundamentalmente práctica. Suena glamoroso en Chile pero la verdad es que allá es muy común, una actividad muy esparcida, aunque no puedo desmentir que es cool.

– ¿Sobre qué está investigando actualmente?

– Estoy pensando en mi tema nuclear de siempre: El significado. Mi posición teórica no es conceptualista, sino más bien pragmática. Creo que el tema del significado ha sido mal entendido desde sus orígenes. Todas mis investigaciones experimentales y etnográficas tienen que ver precisamente con hacer avanzar una teoría pragmática del significado del Habla, no de la Langue, que, más para mal que para bien, es la tradición que hereda la psicología de la lingüística.

– ¿Cuáles son sus aspiraciones académicas, profesionales o como investigador?

– Extraer las consecuencias prácticas de una visión contextualizada del significado. Me interesa indagar en implicancias educacionales y organizacionales de la actividad cognitiva entendida pragmáticamente.

– Bueno, profe, ahora le voy a preguntar unos “Sabía Ud...”: ¿Sabía Ud… que algunos dicen que es el Alejandro Sanz criollo?

– Jajaja. No tenía idea. Me parece divertido, no es la primera vez que lo escucho. A Sanz lo he visto aunque no lo ubico bien.

– ¿Sabía Ud... que sus alumnas en clases más que tomarle atención a sus palabras se dedican a mirarlo?

– No tenía idea... me parece mal, porque lo único importante de un profesor es lo que tiene que decir.

– Y... ¿se queda con el new look o aplica tijeras?

– Yo creo que aplico tijeras, pero voy a esperar a que pase el frío.

– Bueno... Muchas gracias por su tiempo, el café y la buena onda profe.

– De nada, gracias a ti.

¿Sabías qué?

Nuestros reporteros nos traen algunos sabrosas copuchas que rondan EPUC. ¿Sabías tú que...?

En una de esas ocasiones azarosas, en medio de unos trámites bancarios fue posible apreciar la estrecha relación que aún conserva nuestro psicoanalítico profesor Alejandro Reinoso. Lo sorprendimos con nuestros propios ojos acompañado de su madre, quién cariñosamente lo llamaba “Alejandrito”, a lo que él respondía sin ser menos “¿sí, mamita?”

Reporteando por los pasillo de la EPUC, nos enteramos del rumor que todos comentan: Quién domina las pistas de baile y se luce en cada evento recreativo que se le pasa por delante, es nuestro metódico profe Roberto González. Ya cuenta con una fama de: “gurú del baile”. Desde el reggeaton del momento hasta la cumbia más pachanguera, algunos afirman con certeza: “él baila lo que le pongan” (Alvarito, 2006).

Jueves

Jueves, tercer módulo, N16, como siempre.

“...basta con la absurda distinción mente-cuerpo, Varela y las investigaciones en Neurociencia son categóricas. Escúchenme bien, esto es un cambio de paradigma muchachos. Técnicas orientales les permitirán ponerse en contacto con su yo interior y así con toda la humanidad (...)” – decía Alvarito animado y sudoroso, mientras apretaba un tornillo del cable que conecta el data con el notebook.

Al fondo de la sala, Cornejo, silente y suspicaz, bebía absorto el último sorbo de su tibio café.

Jaime Balladares (4º)

Primer Lugar. Concurso "La Escuela en 100 Palabras".

Hanging Around

Viernes 21:53 hrs.

Examen de mier... Es mi nick en msn. Decido conectarme para ver cuáles son las opciones. El pelao me habla apenas entro. Me dice que la Maca está sola en su casa, y que el carrete va sí o sí.

En la fiestoca.

– Yapo, Bruno, anímate. ¿Qué onda tu nick de hoy? ¿Qué te pasó?

– Na' lo de siempre, ahí me tienen leyendo los psicólogos. Pa' después preguntar un detalle en el examen oral.

– Ah, que mala onda...

Cacha que entraba el análisis de la personalidad del protagonista de una película, y nos preguntaron por el personaje secundario... Ahí quedamos los tres pelotas con cara de: "una ayudita por favorcitoo"

– Bueno loko, 'tamos de vacaciones así que lo que pasó, pasó no más y chao.

– Sí, obvio...

La clásica base de reggaeton suena a todo volumen.

Busco con la mirada a mi ahijada de primero (No sé cómo se llama. Y si sabía, ahora no lo recuerdo). Ahí está, me saluda de lejos con un sutil guiño. (Me mató).

1:15 hrs. piscola sin regulación de cantidad pisco v/s coca-cola.

– Wena Bruno, ¿qué hací tú acá?

(Abrazo apretado/cariñoso propio de una amiga de confianza)

– Hola Sole, ¿cómo estái? Con la Maca éramos compañeros de colegio.

– Sipo, sí sabía, tamos prendíos parece ¿En cuál vai? ¿Cuarta o quinta?

– Te mandó saludos la Bernardita, dijo que te tenía listo el ramo que le pediste.

– Ja ja ja, que eres pikao, después el que termina cayéndose de las escaleras eres tú.

– De ahí nos vemos mejor. Voy a bailar con el Pito. Chaito.

2:08 hrs. El vaso está vacío.

Prendo un cigarro y decido ir en busca de mi ahijada.

(El Pito y el Pelao hace rato que no los veo por ninguna parte, quizás en que andan.)

Veo, a lo lejos, a tres paquetes muy estilo “high school”, potitos rosados los lolos, onda escuela de ingeniería comercial de la PUC (¿se entiende?). Justo con ellos está esta galla.

La estoy mirando (y ella lo sabe). Me devuelve su “cambio de luces”, y con evidente inocencia, camina en mi dirección, chocándome levemente con su hombro, siguiendo su camino hacia el living (pista de baile). La sigo, veo al pelao en plena mocha con la Vero (su ex). Llevan mil años en lo mismo: pololean, terminan, vuelven (recaen, se abuenan o como quieran llamarle).

Bailo con mi ahijada, y hay feeling/conexión. Se ríe y me mira. En ese juego seductor estamos, cuando revisa su celular y se le desfigura la cara. Me dice que se tiene que ir. Le pido su teléfono, pero como no me sé su nombre le paso mi cel para que ella lo anote, y así pasar piola. Al momento había desaparecido entre los fiesteros (ya borrachos por supuesto). Me quedo intrigado por su extraño actuar.

Llega la Sole de improviso

– Oye, Bruno, caché que conociste a mi prima la Cata.

– Ah sí, es mi ahijada de la U.

– Cuidadito ahí que yo la conozco, y te puedo decir que es bien freak.

– Daaaale, gracias por la asesoria.

– Era un comentario no más. Tú sabes que te quiero...

– Yo también (sonrisa incómoda).

Mensaje de texto: Anda al baño. Tomate la pastilla que deje en una bolsita en el primer cajón. Y sale. Cata.

Entre dudas, me dirijo al baño, y veo una pastilla que me tinca que es algo así como un éxtasis (¿qué más va a hacer?) me la tomo sin pensarla mucho. Total una no es ninguna dicen... Busco mi chaqueta y salgo bajo la lluvia. Alguien me hace señas desde el copiloto de un auto. La impresión es máxima cuando observo que al volante se encuentra un conocido profesor de nuestra escuela.

Me subo sin decir palabra alguna, y empiezo a sentirme muy extraño (como era previsible). La Cata me mira y sonriendo me toma la mano...

Continuará...

Bruno Grossi

mayo 01, 2006

Eskizorial

«La palabra esquizoide designa a un individuo en el que la totalidad de su experiencia está dividida de dos maneras principales: en primer lugar, hay una brecha en su relación con su mundo y, en segundo lugar, hay una rotura en su relación consigo mismo» (Laing, 1964, p. 13)

Una vez me dijeron que si en PUCMático inscribías la sigla PSL407 te daban un curso secreto, que no salía en el libro de DARA. El mítico ramo se llama “Teoría Psicoanalítica III” y se da invariablemente los sábados en el módulo 12 (0:00 a 1:20 AM).

Por supuesto, se pueden elegir tres secciones. En la sección de Coloma se pasa a Lacan. Y dicen las malas lenguas que en esta sección Coloma admite a sus fieles estudiantes que él es un verdadero lacaniano y es el único que ha comprendido a cabalidad su teoría.

Comentan que la sección de la Ety es un poco más interesante: la profesora entra en transe hipnótico y se comunica con los espíritus. El año 2003 logró ser médium de Anna Freud, revelando secretos que ponen en tela de juicio la ortodoxia psicoanalítica...

La sección de López y Reinoso es la más matea. Se dedican a descifrar un código secreto escondido en las «Obras Completas.» Ahí se lee la versión de López-Ballesteros, el abuelo de uno de los docentes. Al final del curso se descubre que si lees algunos textos al revés, aparecen rituales judíos-satánicos para invocar las oscuras fuerzas de lo inconsciente.

The Chimney Sweeping

El Porqué del Ayudante

Dicen por ahí que las cosas no son lo que parecen. Ejemplo de ello son los ayudantes. Es que una cosa sumamente encantadora de esta Escuela es que, a pesar de estar plagada de mujeres, los ayudantes son principalmente hombres. Very interesting for me. Y, si bien, no son un blanco tan perfecto como los profesores para los seductores dardos anna-o-ísticos, hay que admitir que también el poder es afrodisíaco.

What are you saying Anna? Es simple, el poder que tienen los ayudantes sobre nosotros es innegable. Después de todo, de ellos depende en gran medida cómo pasemos el ramo. No por nada a algunos se les suben los humos a la cabeza.

Ahora bien, algo que me intriga es ¿por qué tanto hombre se vuelve ayudante? ¿Qué hay detrás de ese amor por la enseñanza? ¿Tiene que ver con el poder o con el hecho de que sus ayudandos van a ser, en su mayoría, mujeres? Puede ser una mezcla de ambos. Puede ser que estos pobres hombres busquen sublimar sus pulsiones sexuales por medio de las ayudantías –no olvidemos que están entre estupendas e histéricas mujeres el día entero–. De esta forma, seguirían rodeados de ellas, siendo además el centro de atención. Este punto es sumamente interesante, ya que mientras nosotras pensamos que estos tipos son preocupados y adorables, lo que en realidad hay es un “joteador” sublimado. Entonces, cuando los vemos parados explicando la materia, siendo comprensivos y pacientes, debemos saber que los recorren los más brutales deseos reprimidos para con nosotras.

And power? El poder, señores, el poder es el segundo ingrediente para cumplir sus deseos. ¿Cuándo van a tener tantos ojos femeninos sobre ellos si no es en ayudantía? ¿Cuándo van a disponer de la posibilidad de tener varias mujeres en sus manos si no es al corregir sus pruebas, al resolver sus dudas? Así es, el poder que tienen los vuelve atractivos y buscados por decenas de mujeres cada semestre –y ellos lo saben–. Al ocurrir eso, sus deseos se ven sublimados: obtienen lo que quieren –ser deseados y admirados–, pero “haciendo una buena obra”.

Es que así son las cosas: nunca son lo que parecen.

Canal CEPS

Gran Asado de Psicología


No si no son poseros los de 3º...

En psicología suceden cosas extrañas a veces, tanto así que no sabemos si creerlas o no. Después de tanto juicio de realidad, mecanismo de defensa, y otros conceptos varios nos vemos lanzados al mundo dudando de todo. Mientras tanto un asado se desarrolla en nuestro entorno, y nótese… ¡un asado! Nada de “hamburguesada”, “vienesada”, “choripanada”, etc., sino un genuino [¿genuino?] y legítimo asado. Múltiples explicaciones podrían venir al caso: o el CEPS es fraudulento y estafó a un banco, o es traficante. ¡No puede ser otra cosa!

Como si lo anterior fuera poco, el ambiente buena onda “alanado” de los psicólogos, sumado a unas copitas de más da como resultado una euforia poco usual, que si nos damos la lata de explicarla podríamos decir que la neurona X hizo no sé qué, tal cual como enseñan a los niños cómo se hace la fecundación (Una vez llegó a mis manos un cuento con el cual le enseñaban a los niños de sexto básico todo esto. ¿Adivinen cómo se llamaba? ¡Colorín colorado, ovulito fecundado!).

También nos podemos llevar sorpresas muy chocantes en un asado de escuela. ¿Acaso nadie vio a la típica profesora fría, distante, muy correcta y (¿por qué no decirlo?) bien obsesiva, bailando al ritmo del reggaetón? Un espectáculo que pagaría por volver a ver. Aunque debo confesar que tenía cero ritmo la señora; pero aun así bailaba a otro profe, un psicoanalista vestido de ejecutivo intelectual, que no emitía gesto alguno al coqueteo de la susodicha.

Pero qué sería de un carrete de psicología, sin el profesor un poco ebrio y ciertos alumnos (también ebrios) conversando de filosofía, de la ontología de no sé qué cosa, de la esencia de la nube dormida a lo lejos bajo una noche absurda. En resumen, esto es psicología. Esto fue el asado. Un ambiente grato, relajado, bailado, comido, bebido, en el cual descansamos de una semana típica en que conductuales aportillan el piso a psicoanalistas y psicoanalistas a cognitivos, y cognitivos a… etc. Creo que alguien dijo que todo era circular. Bueno, también es circular psicología. Pero aparte de ser circular, ¡hace muy buenos asados!

Rodrigo Ubilla
Plataforma de Recreación


¡Aaah! ¡Qué leendo, los amiguitos!

Píllate a Wally...

El abrazo político...

Fracaso Identitario en EPUC: Una Aproximación Ecléctica

Javier Acuña
Escuela de Psicología

Abstract

Some of our most-noted professors try to describe in theirs own terms the “social pariah” phenomen, that occurs year-by-year within EPUC. We review evidence that support an identitary failure aproach in students who cannot enter in normal socio-academic networks.

Introducción

Quizás alguna vez te has preguntado –mientras te diriges a la Cafeta a comprar tu almuerzo– qué será de tus otros compañeros, esos de un perfil un poco más bajo que sencillamente no pueden ser clasificados como "gente PUC" (Gissi, 2001): ¿Dónde almorzarán? ¿Dónde fumaran sus cigarros?

El Centro de Estudiantes de Psicología (CEPS) ha invertido recursos durante los últimos años para comprender este fenómeno que aqueja a un porcentaje considerable de la población de la Escuela. Según algunos estudios (Armijo, 2001) éste podría oscilar entre el 10 y 15 por ciento según sea la generación.

En un esfuerzo conjunto con los docentes de EPUC, se ha intentado formular una aproximación que sirva para comprender el origen del problema, su desarrollo y lineamientos generales de investigación que puedan llevar a una solución satisfactoria.

El Estudiante de Psicología: Ontogénesis

Es normal que a la edad en que los jóvenes estudiantes inician la carrera de Psicología, existan ciertas iniciativas que los motiven en su desarrollo (Martínez, 2004). Uno de los principales refiere a la necesidad de sentirse competentes tanto intelectual como socialmente. Un estudiante de segundo año lo resume así:

"(...) cuando uno entra a la Cato tiene ciertos ideas de cómo va a desenvolverse aquí dentro. Por una parte está el hecho de que en el colegio uno tuvo los resultados académicos que le permitieron entrar a esta universidad. Por otra parte están las ganas de aprovechar la vida universitaria: la edad que tus viejos tanto añoran. O como dice la publicidad de la tele 'tus mejores años'. (...) la idea es seguir siendo un buen alumno, pero no un pasa'o a caca. Y también ser alguien choro, buena onda, con amigos pa' carretear"

En la viñeta se presenta una clara tensión entre dos polos: resultados académicos y reconocimiento social. Según Recuero (2003) esto se condice claramente con la tendencia a la actualización de sus potencialidades que presentan todas las personas y organismos vivos.

Pasado un tiempo, el estudiante de Psicología se da cuenta del entorno altamente competitivo en el que está inserto. Sólo algunos se mantienen en esta tensión mientras que la gran mayoría suele decidirse por el reconocimiento social de sus pares. El estudiante típico de Psicología debe confrontar su deseo de excelencia académica con la realidad de los hechos: no estar entre los mejores del curso. Según Mladinic (2003) la disonancia cognitiva que le produce hace que finalmente la balanza se incline hacia el polo social. Otros autores han investigado el caso de algunos estudiantes (no alcanzan el 1% según Cumsille, 2005) que no reconocen el hecho, a lo que recurren a fortísimos mecanismos de defensa como la negación de la realidad. Unos pocos incluso llegarían a desarrollar cuadros psicóticos (Rapaport, 2002).

El proceso de aceptación de la realidad conlleva un esfuerzo paulatino en que el estudiante adquiere la creciente capacidad de tolerar la frustración y de recibir sus calificaciones como si se tratara de un hijo nacido de su vientre materno. Para la correcta resolución de esta crisis, el estudiante debe adoptar una actitud que Coloma (2003) ha denominado como "a good-enough student".

Sin embargo, habría un contingente (no superior al 10 ó 15 por ciento) cuyas capacidades tanto sociales como académicas son inferiores a la media. Frente a la desventajosa situación en que se encuentran y debido a ciertas características individuales (por ejemplo, baja tolerancia a la frustración, según Sanfuentes, 2005), estos estudiantes no podrían desarrollar la actitud de good-enough student (Coloma, 2003).

En una reciente publicación, Gissi (2002) ha caracterizado este subgénero de la población al señalar algunas de sus propiedades más recurrentes: almuerzan en Aulas Lassen, sacan fotocopias recicladas por la salida sur del campus, no tienen plata para cigarros y por ende no fuman, no les gusta ir a la Cafeta, entre otras. (Para un trato extensivo véase Gissi, 2002, donde el autor plantea un marco teórico propio que no discutiremos aquí).

Se ha argumentado (González, 2003) que en la Escuela hay indicios de discriminación intergrupal hacia esta minoría. Y a pesar de que la terminología pudiera ser lapidaria, en su informe se refiere a ellos como «los pobres desclasados de la Escuela de Psicología». (p. 22)

Algunos Estudios Relevantes

A continuación se revisarán estudios relevantes que permitan ilustrar la situación.

Manzi (2003) realizó un estudio donde se encuestó a 89 estudiantes de ambos sexos con edades entre 19 y 21 años. Se les suministró un cuestionario donde se les presentaba algunas afirmaciones como "me siento parte de un grupo" a las que debían responder según una escala que punteaba de 0 (muy en desacuerdo) a 7 (muy de acuerdo). El cuestionario medía los siguientes ítems: autoestima, pertenencia grupal y prejuicio hacia el exogrupo. Además se accedió a una base de datos con sus calificaciones para verificar la correlación existente entre las variables.

El análisis de datos arrojó los siguientes resultados: para la variable de autoestima se encontró un r² = .75 (p < 0,01); y para pertenencia grupal un r² = .82 (p < 0,01). La variable prejuicio hacia el exogrupo no mostró diferencias significativas.

En síntesis, las personas que presentaban baja autoestima solían tener además calificaciones deficientes. La correlación era más fuerte cuando la persona tenía bajos índices de pertenencia grupal. Además, poca puntuación en la variable autoestima presentaba sistemáticamente una correlación positiva con pertenencia grupal (r² = .69; p < 0,05).

En otro estudio (Cornejo y López, 2004), dos grupos de estudiantes fueron expuestos a un ERP para medir su respuesta eléctrica frente a dos clases de estímulos: PUC-relativos y neutros. El grupo experimental constaba de estudiantes que habían sido reconocidos como "desclasados" en una selección previa, mientras que el grupo control era heterogéneo. Los participantes eran puestos frente a una pantalla que presentaba imágenes relacionadas o no-relacionadas con la Universidad (ej. un logo) junto a una frase que declamaba distintos grados de cercanía subjetiva (ej. me gusta). Se les pidió que presionaran un botón cuando sintieran que la relación les hacía sentido.

Frente a la conjunción de un estímulo relativo a PUC y una frase de alta cercanía subjetiva el grupo experimental presentó mayor amplitud en el potencial N400 que el grupo control, lo que indicaba mayor reticencia de los desclasados de sentirse parte de la Universidad.

Estos resultados fueron replicados en otro estudio realizado por Preiss et al. (2005).

Discusión

Varios autores intentaron explicar este fenómeno. Cortés (2005) propuso la existencia de ciertas constantes comunicacionales entre los grupos, lo que podía explicar el desajuste entre ellos. Sin embargo, la aproximación más debatida en la literatura es la propuesta por Reinoso (2006). Él propone que el grupo de desclasados se caracterizaría por no superar una tarea identitaria básica relacionada con crisis de la adolescencia (Erikson, 1963). En esta etapa, el individuo revive etapas temprano de su desarrollo y dependiendo de su respuesta al Nombre de Krause (encarnados en la calificación-significante) será cómo se forme su estructura subjetiva. En el caso de la mayoría, hay una reinscripción del registro de lo simbólico que les permite aceptar la arbitrariedad de la calificación tal como se presenta y desplegarse en el ámbito social-cultural. En el polo extremo se encuentran los individuos que forcluyen completamente la función académica-paterna, desarrollando los cuadros psicóticos descritos por Rapaport (2002). El grupo al que refiere este estudio, los desclasados, sería un punto intermedio entre estos dos términos: sujetos que han compensado el registro de lo simbólico con una formación sustitutiva (sinthome). Ésta puede tomar la forma de ciertas conductas extravagantes que existen paralelamente al resto de su apariencia de normalidad. Estas conductas esconderían salidas perversoides (ej. fotocopias que por su reverso muestren garabatos diversos como lo son las fotocopias recicladas que sacan fuera del campus).

Críticas y Lineamientos Futuros

En un artículo reciente, Sinclair (2006) critica fuertemente el modelo impuesto en la Escuela por Farkas (2002) al que cataloga de paternalista y asistencialista. Según ella, la política de proveer a los desclasados con becas alimenticias (que son suministradas encubiertamente por CEPS) no ayuda a mejorar la situación sino más bien a empeorarla. Esta autora propone un plan de acción en varios niveles, tanto a nivel de la reformulación de políticas académicas por parte de la Escuela como a nivel interpersonal, con la instauración de un programa destinado a fortalecer las redes de apoyo de los sectores marginados.

Por su parte, Preiss (2006) ha criticado fuertemente la explicación de Reinoso (2006) tildándola de pseudocientífica. El debate continúa irresuelto hasta el presente (para un trato extensivo, véase Cornejo, 2006). Entre sus aportes, figura una aproximación desde la perspectiva cultural.

La co-lumna

>Hoy: Pensar-Y-Sentir

¡Adiós Descartes!

Para nadie en esta escuela es ajeno el llamado dualismo cartesiano (y para el que sí, ¡bendito sea!). Pues bien, desde aquella tradición, nos deviene un legado de plomo: que lo cientificista por allá, que lo fenomenológico por acá. Es irónico –por no decir inconsecuente–, que los profesores “se esfuercen” en abogar por la integración de estas perspectivas, cuando en verdad lo único que hacen, es atraer alternativamente nuestra atención a un paradigma u otro (y si no, pregúntenle a nuestra nunca bien ponderada malla curricular).

De una de estas dicotomías es que me propongo hablarles hoy. A mi juicio, de las más cotidianas y, por lo mismo, una de las más invisibles. Me refiero al pensamiento/sentimiento. Pues díganme ustedes: ¿en qué momento éstos, escindieron su ruta común? ¿en qué minuto se institucionalizó el “piensa con la cabeza” y “siente con el corazón”? ¿Que acaso son cosas distintas? ¿Alguien siente-sin-pensar y piensa-sin-sentir?

El muro infranqueable entre ambos, se hace evidente en el lenguaje. Si digo "lo siento", me estoy disculpando. Si digo "lo pienso", seguramente seré halagada por mis tendencias intelectuales.

Todos ovacionan a los "grandes pensadores". Y díganme ustedes, ¿alguien se acuerda de los "grandes sentidores"?. ¡Ni siquiera existe un término para ellos! -que vendríamos siendo todos-. Se dice -no sin desdén- "no caigamos en sentimentalismos", ¿alguien sería despreciado por caer en "pensamentalismos"?. ¡No!, ¡muy por el contrario! Se estimula a pensar y a pensar. Y por lo demás ¡ni siquiera existe tal vocablo peyorativo para el pensamiento!

Es evidente, que el sentimiento ha sido históricamente despreciado y oscurecido. En tal oscuridad, no quedó más que un surgimiento majestuoso del resplandeciente pensamiento.

¿Para qué esforzarnos en escindirlos? La vida es pensar-y-sentir, o más bien, sentir-y-pensar. ¿Para qué dividir esta unidad funcionalmente inseparable?

>El Dato Freak

En 1848, una explosión disparó una varilla de hierro de 6 kg, hacia la mejilla de un trabajador. Atravesó su cerebro y salió por la parte superior de su cráneo. Éste se desplomó al suelo, pero luego se sentó y empezó a hablar. El accidente destruyó una parte de su cerebro dejando un agujero en su cabeza. Vivió 12 años más, pero el accidente había cambiado algo vital: su personalidad. Antes de su accidente, era amable y alegre, un arduo trabajador y un amigo leal. Después de su accidente, se volvió perezoso y pendenciero. Sus amigos decían: "dejó de ser él mismo". Su médico, sospechó que el cambio se debía al daño causado en los lóbulos frontales de su cerebro. Estos están involucrados en la toma de decisiones racional y en la emoción.

Agradecimientos

Agradecemos a la profesora Ximena Muñoz su buena disposición para la realización de la Primera ponencia práctica de la Plataforma Académica CEPS 06 el pasado 8 de Mayo en el recientemente inaugurado Auditorium de nuestra escuela. Invitamos a la comunidad a informarse de futuras actividades de este tipo en el foro CEPS o escribiendo a nuestro casilla de e-mail plataformaacademica@gmail.com.

Plataforma Académica

Abstinencia en los tiempos del Reggaeton: tarea difícil, ¡mas no imposible!

Sr. Editor:

Primero que todo quisiera felicitarlo por su gran publicación. Mas, véome en la obligación de aportar a sus esfuerzos editoriales. En el Esquizoide Nº2, de Abril, me llama la atención la curiosa queja del Sr. Catalán, honorable Coordinador de la Plataforma de Comunicaciones, respecto a la actividad del ICMER en la semana “Esta (no) es la UC”. Quisiera comunicarle al Sr. Catalán, que si desea información sobre enfermedades venéreas y cómo colocarse condones, puede revisar la en la literatura disponible, tanto especializada como de divulgación. Asimismo, debido a su constante crítica a la abstinencia, me parece que el Sr. Catalán presenta un problema de continencia sexual. Probablemente, debe ser la culpa del Reggaeton. No se preocupe, hay terapias conductuales que pueden tratar sin problema y con gran eficacia los trastornos compulsivos de la sexualidad.

Sin otro particular, se despide su fiel lector
Cristián Rodríguez R.

Dependitis aguditis

Advertencia
La Psicología es histérica.
Y la histeria es una psicóloga vendiendo consejos en las esquinas de tu conciencia.

Dependitis, la enfermedad del depende. Es obvio que todos la hemos escuchado, por lo menos unas mil veces, desde que estamos en la carrera.
Un concepto de inacabada trascendencia, de hecho...

(Es un día de lluvia, en un marzo capitalino. Un psicólogo asiste a su primer día de terapia. Luces bajas. Música mental. La consulta queda en un piso 13. Todo se detiene, ambos –paciente y terapeuta– dejan de respirar, y de las penumbras surge la terrible pregunta...)

¿Por qué vienes, psicologuito?

Porque sí, porque no, porque el contexto, porque la forma, porque el fondo y mis ganas de volverme loco.
Porque no tiene sentido, porque la mente existe y no existe, y porque no se atribuye temporalidad a los procesos psíquicos inconscientes.
Porque mi mamá, porque la presidenta Bachelet, porque el complejo de Edipo y las frustraciones del Transantiago.
Porque me canso, porque es obligación, porque mi papá me dijo que los psicólogos se volvían locos, porque tengo susto, porque la angustia de la vida no tiene nombre, porque me enamoré.
Porque las voces, porque el silencio abre posibilidades, porque hay sombras reprimidas en mi cabeza, porque ya no puedo contestar sí o no...

Porque todo depende de estas verdades que no existen,
y en mi cabeza una dependitis fulminante me carcome la identidad.

Bueno, ¿y qué hacemos con esto doctor-psi-to?
Depende de quiénes somos, de dónde estamos, y de qué queramos hacer.
¿Alguien se opone?

El veredicto de este absurdo es obviar la enfermedad, y tomarla como condición autoflagelante que nos permitirá –en un futuro no muy lejano– decidir, optar, y con eso fingir que somos “algo”, y no la suma de todos los contrarios.

La Psicología es una mente obsesiva disfrazada de atractiva,
que se diluye en el tira y afloja,
en la dinámica del sí y no, todo el rato, sin parar.
Y de pronto un, dos, tres, momia es:
se hace un corte en nuestro destino sobre-lenguajeado,
y nos titulamos de “Psicólogos”.

¡Felicitaciones a nuestros colegas recién titulados!

Escrito por: Ana Barros (viene de “canasta de barro”, nombre de la hija de un Piel Roja traído a clases de Psicoanálisis por el Profesor Coloma...)

Los Evangelios Apócrifos de la Psicología: Un nuevo Skinner

Todos sabemos quién fue Skinner. Manejamos con relativa facilidad sus aportes a la psicología, con los cuales se ganó el nombre de un personaje de The Simpsons. A todos nos causa algo: desde el repudio condicionado hasta la afición más respondiente, es un personaje que a nadie le da igual. No obstante, hay algo de él que no aparece en los libros. Un período oculto cuya revelación hoy, a 40 años, puede cambiar nuestra comprensión del gran condicionador.

Los últimos informes del Bulletin of the Skinner Archives nos informan sobre la aparición de una serie de escritos inéditos del maestro Burrhus, que revela una dimensión no vislumbrada en sus doctrinas. Entre 1957 y 1961 Skinner cayó en una profunda depresión a la que no encontraba explicación en ninguna argucia pavloviana: “Me siento oscuro y hundido –escribió a su secretaria– aunque a veces es como si estuviese en una convulsión eléctrica, como en una caja experimental. Siento que mis respuestas no corresponden a mis estímulos entrantes, ni tampoco se corresponden a los reforzamientos de los que he sido objeto durante toda mi vida”. Concluye la misiva con una emotiva declaración de su insatisfacción respecto de su carrera, su matrimonio y, en definitiva, de su vida. Algunos especialistas han sugerido una mid-life crisis, de la cual no se salvan ni los psicoanalistas. Otras teorías se inclinan por el síndrome de soledad que enfrentan los grandes genios: habría registros de Wundt, James, Watson y hasta el mismísimo Freud sintiéndose inseguros de sus carreras y sus vidas.

Tras este conmovedor testimonio llama la atención la solución que encuentra B. F. para seguir su fecundo caminar científico: fue a la consulta de un entonces ignoto terapeuta, un tal Maslow. Allí Skinner se reencontró a sí mismo, sus propias necesidades, sus prioridades y sus insatisfacciones. “No más castigos positivos autoimpuestos –escribe a su madre en 1964– ni más recriminaciones. Por fin puedo ir por las calles y mirar los árboles, los autos y el progreso de la sociedad occidental hacia el condicionamiento puro (destacado nuestro)”. Existen dudas entre los especialistas, qué quiere decir exactamente Skinner con estas palabras. El Centro de Estudios Skinnerianos lo ha interpretado como indicios de Walden II, que no tendrían nada que ver con Maslow, sino que sería la genialidad skinneriana en su apogeo. No obstante, una interpretación a la luz de las teorías del mismo Maslow cobra mayor sentido: la experiencia peak. El condicionamiento puro tendría relación con la conjunción de conductas, estímulos, refuerzos y respuestas que gatillen una experiencia peak de tal pureza, que bastaría por sí sola para llegar a la autorrealización, supliendo toda necesidad.

¿El siempre perverso Skinner habría visto la luz del ser maslowiano? Ya nada será igual. Leer “Beyond Freedom” no volverá a ser lo mismo teniendo presente su depresión y posterior recuperación en manos de Maslow. Nuestro genio vio la luz al final del túnel, concibiendo un proyecto que la historia se encargó de abortar: el condicionamiento puro.

por El abuelo hysteriador

Profe Online: Iván Armijo

"El pshico-logo" dice:

¿Qué opinas sobre una relación amorosa entre un profesor(a) y un alumno(a)?

Profe Online dice:

Vaya, fíjate que es una pregunta complicada, porque yo creo que es un aspecto que siempre podría pasar... Creo que no es algo que uno debiera permitir mientras la relación se defina como profesor-alumna... O sea... los afectos son cosas que ocurren, no se pueden controlar mucho, no es bueno mezclar esos dos ámbitos, aunque entiendo que pueda darse.

Ficha Técnica
Nombre: Iván Armijo R.
Edad: 37 años
Deporte: Natación, cuando se puede...
Hobby: Los computadores, sin duda.
Música: Yes, Bach, Massive Attack y Tori Amos.
Frase típica: "Murphy", siempre me ataca cuando menos lo espero.
"El pshico-logo" dice:

¿Te ha sido cercana la situación en alguna medida?

Profe Online dice:

No, hasta ahora por lo menos...

"El pshico-logo" dice:

¿Qué dices de la frase del general en retiro: "No es cierto, y si es cierto, no me acuerdo”?

Profe Online dice:

Fantástica, me parece que concentra varios elementos de psicología cognitiva: priming, atención selectiva, y metacognición explícitamente ofensiva. En el fondo es una ironía fantástica, de una lucidez impresionante, lo cual la hace más violenta aún

"El pshico-logo" dice:

A otra cosa: ¿carretear y trabajar, se puede?

Profe Online dice:

Por supuesto, el asunto es la actitud! Al final hay que acordarse de carretear, porque se vuelve algo bastante rutinario pasada cierta edad y eso le quita la esencia de carrete

"El pshico-logo" dice:

Psicología y marihuana, ¿son una buena dupla?

Profe Online dice:

Psicología y marihuana... no se la verdad, tengo experiencia tendiente a nula en ese punto. Ahora, igual creo que es un área interesante como estudio, lo que me pasa con las drogas en general, es que me parece que muchas veces se las idealiza como medio de obtención de nuevas experiencias, y creo que como experiencia son válidas, pero no obligatorias; y por supuesto, hay que cuidar la salud. En el caso de la marihuana, básicamente la cantidad de humo supongo yo

"El pshico-logo" dice:

y de cepa...

Profe Online dice:

Jaja, supongo que si la verdad no tengo experiencia en esa área, solo probé una vez la marihuana cuando era muuuy joven y tosí como tres horas Así que... pasé no más

"El pshico-logo" dice:

¿Has utilizado alguna vez tus conocimientos en psicología para conquistar a alguien?

Profe Online dice:

no...

"El pshico-logo" dice:

¿?¿? En serio??

Profe Online dice:

De hecho la única vez que trate de hacerlo terminé siendo una especie de oreja para la chica en cuestión. Así que mejor no, igual uno siempre usa sus conocimientos, son cosas que están en la forma en que percibes las cosas, pero voluntariamente, en general no los uso cuando estoy en ámbitos sociales relajados

"El pshico-logo" dice:

Si en un juego virtual, te encontraras cara a cara con don Sigmund Freud ¿Que le dirías?

Profe Online dice:

Qué opinión tiene del trabajo de su hija? y como lo interpretaría?

"El pshico-logo" dice:

Quizás se enoja...

Profe Online dice:

Claro, pero no dejaría pasar la oportunidad

"El pshico-logo" dice:

Bueno estimado le doy la palabra para que por este noble medio alabe o se desquite con alguien o algo de la escuela.. (sin escatimar, aunque sea contra el reportero de la revista)

Profe Online dice:

jaja, en verdad el reportero me puso en problemas... pero si tuviera que decir algo ... diría que quisiera alabar a la gente de la escuela que sigue trabajando con ganas por hacer cosas en grande y que se divierte con lo que hace, como mi amigo Eugenio Rodríguez, entre otros... de desquitarme... no en verdad de nadie...solo recordar que cuando me fui a Ingeniería una de las cosas que me agradó es que la gente cuando me saludaba no me decía siempre:"Que rico verte". Es bueno saber que no siempre es rico verse, que a veces no hay ganas de verse, o que simplemente no importa... entonces cuando es rico verte... realmente es rico

"El pshico-logo" dice:

Fuertes declaraciones... A ver si entiendo ¿Dices que los psicólogos somos doble standard?

Profe Online dice:

No, digo que a veces somos demasiado preocupados de ser amables, y que no es necesario. La verdad que hay personas que realmente son así, y siempre les gusta ver a otras personas, pero no creo que sean todos

"El pshico-logo" dice:

Con esta entrevista serás la nueva sensación de la escuela...

abril 01, 2006

Eskizorial

Pucha que nos costó parir el primer número. Se suponía que saliera en marzo y salió a mediados de abril. Por alguna razón que desconocemos (o que no queremos saber) hubo problemas con la imprenta y la cuestión se demoró más tiempo de lo que debía. Si se acuerdan, la portada anterior exhibía a uno de nuestros grandes gurúes (Papi Freud, natürlich) y se ufanaba con un minúsculo (pero no por eso menos insolente) "Marzo 2006".

Qué vergüenza...

Cuando nos vinieron a dejar los ejemplares recién saliditos del horno, uno de los señores de la imprenta me preguntó: «¿Y por qué El Esquizoide? ¿Tiene algo que ver con la esquizofrenia?» Cómo podía responder a eso. Sí. Y no. O sea, también. Pero... Paréntesis: ¿Se han dado cuenta lo diferente que suenan los términos nosológicos en la boca de los no-psicólogos? (Esto me recuerda en algo a la co-lumna de Jessy, péguenle una revisada, pág. 6).

Hay una cita de Recuerdos, sueños, pensamientos que dice: "La vida es –o tiene– sentido y sinsentido. Abrigo la ansiosa esperanza de que el sentido pese más y gane la batalla" (Jung, 1961). Creo que una de las razones de por qué El Esquizoide tiene el nombre que tiene, es porque mantengo alguna clase de interés especial por el sinsentido (a diferencia de Jung). Hay algo de místico en el sinsentido. Los que puedan abstraerse del λόγος un momento y considerarlo, sé que me entenderán. (Ojo que si sonó incoherente o contradictoria esa frase lo tomaré como una victoria).

¿A que no adivinan? ¡Tenemos mail! Así que ahora podrán escribirnos, sugerirnos, criticarnos, colaborarnos y todas esas palabras que terminan en -rnos, con sólo dirigirse (rnos?) a nuestra casilla el.esquizoide@gmail.com. (Los agradecimientos van para Pato Meneses).

Por una cuestión de financiamiento, nuestros ejemplares seguirán teniendo 8 páginas. Y una cantidad de artículos ya tuvo que quedar fuera para este número. (En el próximo sí que van). Pero la idea es que se animen a participar, porque trabajamos los 365 días del año, leyendo, revisando los artículos que nos mandan. Obviamente todo bajo nuestra política de “prostitución periodística” o “literatura basada en el cliente”. Nos pusimos tan pesados que nuestra pobre Anna O. se nos anduvo descompensando. (La pobre anda más histérica que nunca).

Hemos realizado algunos estudios de campo y hemos descubierto la posible etiología de estos trastornos que aquejan a Anna y a muchos de nuestros compañeros. Los resultados aún no han sido publicados pero probablemente darán que hablar. Nuestro periodista Pablo Torres fue uno de los pocos que accedió a las conclusiones e inmediatamente se puso en marcha para remediar la situación. «Hay que arrancar este problema de raíz» (o algo así) fueron sus palabras. Su columna (pág. 7) debe entenderse como una acción directa sobre lo que llama «un problema que se ubica en la interfase que existe entre el individuo y su entorno».

No más palabras. Sumérjanse en nuestro desvarío mensual. (Esta vez tomé las precauciones y lancé esta edición como de abril–mayo, no vaya a ser que lo lean a finales de mes o algo por el estilo).

¡Y escríbannos! Nuestras operadoras los están esperando.

Canal CEPS

Donald y la Abstinencia

La primera semana de abril se realizó la feria informativa “Esta (no) es la UC”, que incorporaba stands, foros y charlas sobre los temas excluidos de la feria de novatos DGE de marzo. La cosa es que Psicología participó gestionando la presencia en los stands del Instituto de Medicina Reproductiva (ICMER). Esta institución se preocupó de entregar información sobre el contagio de enfermedades venéreas, diferentes métodos de anticoncepción, enseñaba a poner correctamente un condón y regalaba 2 condones a quién recibiera la información y sus recomendaciones. A que no adivinan qué pasó. No, no se llenó de jotes pidiendo condones, y no, no se fomentaba las orgías dentro de los informativos. Lo que sucedió es que llegó nuestro queridísimo administrador de S. J., Donald Mcdonald, junto a sus matones, y vociferando exigió la desocupación del stand. Con el mismo tono obligó a los encargados del evento y a una médico del stand subir a su oficina (complejo del inspector).

¿Debiéramos impresionarnos? Cuatro enfermeras y un médico en un stand con información sobre distintas modalidades de anticoncepción, representando a una institución de investigación, son tratados como delincuentes y nadie se inmuta. Esto solo puede llamarse la política del vaquero: un guatón con nombre de gringo (pero más chileno que todos nosotros) ocupa su derecho de ser violento para hacer lo que quiere en su propiedad. Es verdad, S. J. es propiedad del guatón Donald. O quizá de los curas, que mandaron a un infiltrado a sacar fotos del stand (y no es mentira) para demostrar el terrible acto de inmoralidad que se cometía en los terrenos de la Ponti.

Quizá la política de la abstinencia, publicada el 2005 en un informativo de Salud UC junto con otros métodos medievales, sea la única medida que está dispuesta a fomentar la Ponti. Pero como dijeron el psicólogo maldito, Wilhelm Reich, y la vaca sagrada, Sigmund Freud, la abstinencia tiene consecuencias nefastas en la masa sedienta de sexo. ¿Cómo se le ocurre a alguien fomentar la abstinencia en los tiempos del reggaeton? ¿Cómo, después de un siglo completo de discurso freudiano? A menos claro, que nos pretendan convertir en una masa de neuróticos. O bien, en una masa de desinformados.

Fuera de las afirmaciones del Psicoanálisis, prohibir la información sobre métodos anticonceptivos y la enseñanza de cómo poner un condón puede ser tachado de una media gangsteril, típica de los vaqueros gringos.

The Chimney Sweeping

El Buen Cuerpo Docente
(Apreciaciones histéricas para la excelencia formativa)

No es menor esto de ser la histérica por excelencia. Que el coqueteo aquí, que la risita por allá. Sí, me sale natural y lo cierto es que ni me entero. A fin de cuentas, siempre me dicen: “usted, señorita Anna, no hace más que calentar la sopa”. ¿Será que soy demasiado exigente como para tomar una sopa que no me agrada totalmente? ¿O es que definitivamente tengo una inconsciente relación de amor-odio con la famosa sopita? Es que es verdad, por más que yo quiera, todos mis tiros quedan en nada. Es inevitable: this is what I have become.

Now, the question is, why do I do all this?... Perdón. ¿Qué busca la histérica con su “coqueteo inconsciente”? Según tengo entendido, ella desea el deseo del otro. Es decir, quiere entre otras cosas, que la deseen. Por esto, para evitar la satisfacción, pone barreras entre ella y el otro. ¿Por qué lo hace? Porque la satisfacción, en este caso de a dos, implica necesariamente pasar a ser objeto de placer del otro. Y eso, la histérica no lo soporta… Es indigno ¿Yo un objeto? No way!

Por eso, y disculpen la indiscreción, no hay mejor blanco para mis histéricos dardos que los profesores de esta escuela. No hay nada que hacer: la inteligencia es afrodisíaca. Y en esto, psychoanalysts are the best. Se pasean con su aire de autosuficiencia, de grandes conocedores de lo humano, con mirada penetrante y, sin duda, bastante seductora. Lo interesante es que, por ser profesores, se mantendrán prácticamente imperturbables: no reaccionarán como el resto de los mortales lo haría. En rigor al menos, no intentarán acercarse. Mantendrán la distancia; quizás observando; ojalá admirando. Así, se forma un jueguito sumamente encantador para una histérica acérrima like me. Un tira y afloja en que vale cada mirada, palabra y movimiento, pero sin conducir a nada. Es todo implícito, sutil y elegante.

No hay nada planeado, no es que la histérica voluntariamente quiera hacerlo, pero de pronto se encuentra con que está luciendo su mejor tenida, precisamente el día que tiene clases con su nuevo psicoanalista preferido. Se ve a sí misma levantando la mano de tal modo que el chaleco se deslice por sus hombros; preguntando sólo cuando sabe que sonará inteligente; mirando, con una sonrisa, fijamente al profesor pronto a seducir. Y toda histérica que se precie de tal, ha jugado alguna vez, sugerentemente, con su lápiz, en primera fila. But that is too easy! Tocar al personaje en cuestión: he ahí la hazaña. Recuerdo, salvo que mis fantasías me engañen, la vez que rocé ligeramente a uno de ellos. A mis ojos, lejos el más atractivo, pues insisto, la inteligencia es la afrodisíaca.

Es que ellos tienen un “no sé qué” que los hace irresistibles. Si no, ask uncle Breuer and the charming Freud. They could tell you how I liked to heat their soup.

Los Evangelios Apócrifos de la Psicología

por Roberto Musa

Como resultado de nuestro tránsito por esta escuela no sólo saldremos cargados de un saco de nuevas palabras que nos permitirá ganarnos la vida. Habremos desfilado, además, ante una infinidad de nombres. Cada curso nos presentará una galería de personajes, y nos dará las razones que explican el que debamos conocerlos. Los próceres de la psicología, los padres fundadores, se han ganado justamente el derecho a sus altares privados, sus cultos y sus seguidores. Pero frecuentemente olvidamos que el a quiénes corresponde integrar dicha honrosa lista, es un juicio histórico. En consecuencia, grandes figuras de la psicología se cuelan por las rendijas del recuerdo. Intentaremos hacer un breve rescate de interesantes psicólogos apócrifos, actualmente ignorados tanto por los descendientes de sus opositores como de sus partidarios.

William McDougall

El que alguna vez se llamó a sí mismo “el verdadero conductista” no nos suena para nada. Rival intelectual de Watson, fue el primero en definir a la psicología como la ‘Ciencia de la Conducta’, debiendo después cambiar este rótulo una vez que el frenesí behaviorista se lo apropió. Se adelantó por décadas a Tolman y a la revolución cognitiva, haciendo del carácter propositivo de la conducta el componente central de su teoría. Representó una posición intermedia, disconforme con la introspección como método único, pero alejado igualmente del exceso de negar toda vida mental que careciera de manifestación positiva. Cabe preguntarse por qué una postura semejante nos pasa actualmente desapercibida. Es que McDougall llevaba todas las de perder. Heredero de la vieja tradición eugenista, fue siempre una figura extranjera en el mundillo académico americano y una sombra molesta sobre los pronósticos de felicidad y progreso que el conductismo prometía, con su conceptualización políticamente correcta de las capacidades innatas. Pero aún más significativamente, porque este sobrio académico inglés no fue jamás rival para el atractivo y carismático Watson, el más grande publicista de todos los tiempos. No es accidental que éste se haya ganado el voto unánime de la audiencia femenina, luego de su debate público con McDougall (recogido en La Batalla por el Conductismo). Debate en el que McDougall apeló a todo recurso posible:

– Si estuviera discutiendo con un ser humano común, me contendría al criticar sus ideas, por miedo a herir sus sentimientos. Sin embargo, ya que el Doctor Watson se ha empeñado en probarnos que no le importan un carajo sus propios sentimientos, o los de nadie, me siento en absoluta libertad para pisoteárselos.

El odio que este personaje despertaba entre las filas conductistas puede apreciarse en la siguiente observación de Knight Dunlap, (quien advertía a sus hijas que si llegaban a encontrarse en una habitación a solas con Watson, debían salir inmediatamente). En su recuento del estado de la psicología escribe, refiriéndose a McDougall quien agonizaba un cáncer terminal, con un rigor científico y desapasionado, “mientras antes se muera, será mejor para la psicología”.

La co-lumna

>Hoy: Psicología

Psicólogo del sentido común

Hablar de psicología no es tarea fácil, pero es aún más difícil hablar del sentido común. Aunque nadie está ajeno a él, pocos o ninguno podrán dar luces de su identidad. Hegel nos dice de él, “es bueno para la cocina”. Unamuno, quien reprocha su utilidad pero valora su simpatía, lo cataloga como una [pre]reflexión a simple vista. Otros cuantos prefirieren guardar silencio y encogerse de hombros: ¡pues vamos, es una cuestión “de sentido común”! Frase con la que la mayoría de los asuntos se da por zanjado, como si tuviera cierto peso –y lo tiene–. Y es que a pesar de ser ampliamente desacreditado por la aristócrata occidental –la ciencia–, el sentido común tiene un arraigado lugar en sus compañeros de juerga: la gente común –léase, todos–, que lo saca a colación cada vez que la ocasión lo permite.

El sentido común es multidisciplinario, puede darnos un pronóstico del tiempo, normas morales, o incluso algún principio científico. Y ha conquistado también, los dominios de la psicología –¿o es al revés?–.

Y es que la psicología fijó su blanco justamente en aquello que es “patrimonio de la humanidad”: los principios del buen vivir. Y para acercarse a la ciencia, comenzó a recopilar una jerga propia, para lo ya conocido por intuición (baste mencionar, ‘empatía’ o ‘resiliencia’).

El sentido común, lejos de verse mermado con las conquistas de la psicología, cómodamente se apropió de los términos de ésta, que –por antojo– le parecieron más convenientes.

El psicólogo del sentido común, carente de estudios en la materia, se jacta de sus diagnósticos empapados de plena intuición y ajenos a toda teoría: declara, sin ningún peso, una madre neurótica, una tía derechamente histérica, y un hermano paranoico. Poco importa lo que digan “los expertos en la materia”.

Así, se instauró una confrontación implícita, en que la psicología rebautizó conceptos del mundo cotidiano, y el sentido común los recuperó renovados. ¿Es esto perjudicial para la psicología?

Tal parece que no. Es incluso deseable que los términos concebidos por la élite especializada, sean transferidos al vulgo (aunque no se traspasen intactos). En esta tarea, el psicoanálisis ha sido particularmente exitoso.

El problema sólo lo tiene el abnegado estudiante de psicología, que tras haber vivido como psicólogo de sentido común y consejero especializado, al poco andar en su vida universitaria, se da cuenta que es necesario derribar todos esos [pre]conocimientos. De lo contrario -para su total desconsuelo-, pueden ser utilizados en su contra. Y es justamente este, el precio que paga para asegurarse un cupo en la elite: se despoja de sentido común y se reviste de ciencia.

Departamento de solter@s

por Pablo Torres

¿Cómo llegaste a vivir aquí? ¿Quiénes viven contigo?

Yo soy de Puerto Varas, lamentablemente tuve que inmigrar a Santiago por estudios lo que finalmente se transformó en una gran oportunidad para vivir en forma independiente. Vivo con mis dos hermanas, 25 y 18 años, la primera ingeniera civil recibida, la segunda novata de Ingeniería Comercial, todas de la UC. Además nos acompaña el Leo, nuestro gato, único macho del depto.

Ficha Técnica
Nombre: Francisca León (Fanfy)
Edad: 19 años
Curso: 2º de Psicología
Música: Silvio Rodríguez y de todo un poco
Película: Todas, inclinada al cine arte
Libro: Los miserables
Pololo: No, ¡y buscando!
Hobbies: Tocar Viola da Gamba y leer (hasta que la U le robó el tiempo)
Pelolise: Por favor, ¡NO!
Liberal:
¡De Puerto Varas! ¿Algo así como... ”Llevo flores señorita”?

¡Qué! Jaja... ¿cómo contesto eso? Mm... La verdad, pensé que iba a ser más drástico el cambio, que iba a ser discriminada, o sea: por lo forastera, pero para nada. Santiago es perfecto para esta etapa, he aprendido a quererlo más que nada por la independencia que ha significado para mí aprender a moverme sola en esta enorme ciudad. Ah, y si de flores se trata te puedo decir que llegue con trenzas a la ciudad...

¿Cómo se llevan la Universidad y el departamento entre ellos?

No muy bien. Siempre gana uno. O está ordenado el departamento y no se estudia, o estás en período de pruebas y mejor hacer caso omiso al caos. Igual es más pesado que vivir con los papás… donde antes sólo hacías la cama, hoy tienes que cocinar, ordenar, etc. De todas formas son compatibles.

Oye... ¿y superaste la etapa de los tallarines con salsa?

Nunca pasé por ella. Aquí se cocina de verdad. Nos gusta dedicarnos a la comida: Guiso, lasaña, etc., hacemos cosas elaboradas. Por ejemplo, la última vez que invite a un amigo de la U hicimos pollo con manzana al vino blanco y arroz al curri. Nos gusta comer rico. ¡Además tenemos una garrafa! ..jaja.. de vino dulce que tomamos moderadamente al almuerzo.

La invitación de la Fanfy
A ver películas y a comer. Cualquier inquietud pregunten por ella.
Clasificación
Lana
Nota del periodista
Chica guapa, intimidante, no se anda con rodeos… es bien chora y entretenida, hay que conocerla.
*****
¿Carreteas en tu depto? ¿Qué tipo de carrete harías para tirarlo por la ventana?

Por el momento no lo hemos carreteado, es que tenemos una vieja bruja al lado y como somos nuevas aquí… Pero ¡ya se viene la inauguración, papá! De todas formas hay harto flujo de gente aquí… generalmente invitamos a comer a los amigos. En cuanto a tirarlo por la ventana… mmm… oye, ¿tiene que ser carrete grupal?... jaja... A mí me gusta cocinar y hacer fiestas con sorpresas –como en las fiestas de niños– para que se lleven un recuerdo. Igual no es muy carretero el depto, pero podría cambiar.

¿A que profesor o compañero invitarías a destrozar tu departamento?

¿Puede ser ayudante? ...hay unos que están muy buenos. ¿Profesor? No sé, ninguno, aunque en teatro oriental hay uno que está bien bueno. Compañero... no sé... ¡igual hay varios!

Pitéate un ramo: Teoría Conductual

Es un curso que se apuesta sus fichas a explotar la seducción que nos produce lo efectivo. No es casualidad que cada dos clases se nos repitan estadísticas que nos dicen que ningún otro enfoque le compite ni de lejos su éxito en terapia. Con una aproximación honesta, al saberse incapaz de competirle al psicoanálisis sus promesas de misterios por descubrir y campo fértil para los pensadores de las profundidades de la mente, se contenta en proclamarse aliado del sentido común que ama las cosas que funcionan. Armado con su PowerPoint atraviesa la lluvia de objeciones de aquellos alumnos que no se resignan a que no es éste el lugar ni el momento para plantear preguntas por el sentido o conceptualizaciones globales del hombre.

Al acompañarlo en su recorrido, descubriremos que del espíritu de la revolución cuyo nombre aún lleva, poco queda, pues se ha abandonado todos los intentos iniciales de introducirse en el campo de la psicología especulativa postulando una definición del hombre y sus motivaciones.

Watson y su historia son poco más que un anecdótico preludio al estudio de los procedimientos actuales y aplicaciones concretas del método. De estos, recibimos ejemplos constantes y cercanos (a veces demasiado cercanos) que se esfuerzan por convencernos de la plausibilidad de emplearlos.

Sábato nos dice que las matemáticas parecen tan difíciles, sólo porque su simplicidad deja en evidencia las fallas del razonamiento que en los campos nebulosos de la política y la filosofía pueden esconderse con facilidad.

Con un conciso vocabulario específico acotado a las necesidades de descripción que requieren los mecanismos estímulo/respuesta, Conductual nos presenta un campo de estudio equivalente, pues podemos adentrarnos sin miedo en la discusión conceptual, a salvo de quedar atrapados en las complejidades de un lenguaje siempre cambiante.

por El Ecléctico

Penetrante

"...cuando la violación sea inminente, cierra los ojos y gózalo", fueron las palabras que se me vinieron a la mente frente al horror de lo inminente. Solté los puños y relajé los hombros, pero no cerré los ojos. Quería mirar a aquellos cuatro hombres sedientos de perversión y recordar sus caras por el resto de mi vida. Tras un intenso cuchucheo decidieron quien sería el primero; el más viejo dibujó una sonrisa, se sacó el abrigo, frotó sus manos sudorosas y con voz fuerte y penetrante se dirigió a mí.

– Defina aprendizaje implícito.

por Esteban Errázuriz